Cristina Maestre
Cristina Maestre

Arquitecta colegiada por la Universidad de Valladolid. Más de 15 años de experiencia. Construyo tus sueños.

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¿Qué es la neuroarquitectura?

Índice

¿Alguna vez has entrado en un espacio, sala o habitación que te ha transmitido una sensación enorme de calma y paz? O, al contrario, ¿alguna vez te has agobiado al entrar dentro de una habitación de hospital, o espacio muy cerrado y sombrío? Esos sentimientos que nos evocan estos lugares son normales. Gracias a la neuroarquitectura se ha conseguido diseñar espacios adaptados a la necesidades psicológicas de cada uno, para conseguir evocar sentimientos positivos y el bienestar de las personas. Se trata pues, de una neurociencia adaptada a la arquitectura y más útil de lo que puedes pensar en un primer momento. 

¿Qué es la neuroarquitectura? Definición. 

La neuroarquitectura, es el estudio de las reacciones sensoriales de una persona a cierto tipo de estancias, materiales, colores, luces, texturas y acabados, por el que se establece un diseño específico que transmita a su inquilino la experiencia que busque. 

Gracias a esta rama de la arquitectura se puede establecer que, si el uso de ese espacio va a ser destinado a la educación, por ejemplo, se creará un diseño que alimente la creatividad de los allí presentes. O si se necesita una habitación en la que relajarse y desconectar, se diseñará con ese fin. 

El origen de la neuroarquitectura

Rondaban mediados del siglo XX y Jonas Salk (virólogo) estaba buscando una vacuna para la polio. Agobiado por no dar con la misma, viajó a Italia a alojarse unos días en la Basílica de San Francisco de Asís en busca de inspiración. Una vez allí, en ese edificio majestuoso, de techos altos y paz absoluta, obtuvo la energía mental que necesitaba y consiguió crear la vacuna. 

El virólogo estaba convencido de que aquel lugar había sido una pieza clave para su estudio, así que, en 1965 fundó, junto al arquitecto Louis Kahn el Instituto Salk, donde se comenzó a llevar a cabo estudios científicos que demostraban que el espacio y la productividad estaban ligados estrechamente. Y ahí nació lo que conocemos ahora como neuroarquitectura. 

Unos años más tarde, en 2003, el neurocientífico Fred Gage fundó The Academy of Neuroscience for Architecture en San Diego, convencido de que nuestro entorno influye directamente en nuestro cerebro y en nuestros sentimientos.

También llegó la neurociencia a España hace unos años. Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia comenzaron a usar la realidad virtual y el machine learning para demostrar que los espacios influyen en la mente de las personas.

Cómo funciona la neuroarquitectura

Son muchas las formas de llevar a cabo la neuroarquitectura, pero, por lo general, se intenta recrear un espacio o ambiente y se muestra a la persona que en él habitará o trabajará. En función de los sentimientos que le evoque (medible gracias a la tecología), se verá si es apto o no para sus necesidades y si será positivo que se aplique a su hogar. Aquí tendremos en cuenta la luz, el color o las formas, entre otros

También se han establecido ciertos parámetros generales según estudios, aplicables a la mayoría de personas. Por ejemplo, las casas con paredes o decorado en tonos fríos mejora la concentración y rendimiento de las personas.  

Puntos-clave-de-la-neuroarquitectura

Puntos clave de la neuroarquitectura

Ya hemos hablado antes de “The Academy of Neuroscience for Architecture”. Pues bien, esta escuela destacó 5 principales áreas de estudio que deben ser abordadas en la neuroarquitectura para la construcción.

Percepción sensorial

Se trata de las sensaciones y emociones que nos llegan a través de los sentidos (vista, olfato, gusto, oído y tacto). Influyen de manera positiva o negativa frente a ciertos espacios o ambientes. 

Recorridos

Habla de los diferentes recorridos que te permiten realizar un mismo espacio o vivienda. Está demostrado que, cuantos más recorridos o usos puedas darle a ese espacio, más y diferentes respuestas sensoriales se generan, y, con ello, mejor experiencia personal.

Aprendizaje y memoria

Las referencias visuales que encontramos en una estancia son esenciales para una buena y positiva memoria espacial. Poder ubicar un espacio, orientarnos fácilmente en él, reconocerlo y diferenciarlo de otros nos generará una sensación de calma y nos alejará del estrés. 

Emociones

Gracias a la neuroarquitectura podemos alterar nuestro estado fisiológico y emocional. ¿Cómo? Jugando con los materiales, las relaciones espaciales, la comodidad, la distribución… Es decir, en un entorno que evoque emociones agradables y positivas eso mismo es lo que nos hará sentir. 

Espacio y lugar

Aunque son términos muy similares, realmente tienen significados diferentes y debemos tener en cuenta ambos en la neuroarquitectura. Así, puedes tener 2 espacios diferenciados dentro de un mismo lugar. Es decir, una estancia destinada a dos o más funciones diferentes. 

Conclusiones

La neuroarquitectura ha conseguido generar sentimientos positivos en las personas, ya sea gracias a la distribución, los materiales usados, los colores, las texturas… Consiguen crear espacios perfectos para la inspiración, la productividad, la calma, el descanso, la paz… en función de lo que cada persona necesite.

Pero, si estás pensando en aplicar la neuroarquitectura a tu futuro hogar o negocio, deberás hacerlo de manos de profesionales que conozcan cómo funciona y cómo adaptarse a cada uno. Así que te animamos a solicitar tu presupuesto en nuestro estudio de arquitectura Crisálida Arquitectos y convertir ese espacio en lo que necesitas. 

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